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Los síntomas del Herpes Genital

El Herpes Genital es una enfermedad de transmisión sexual originada por el virus herpes simplex. La causa principal de contagio es el contacto sexual. Tanto el sexo vaginal, como anal u oral son causas de riesgo de contraer herpes genital. Después de la primera infección, el virus permanece inerte dentro del cuerpo y se activa periódicamente.

El herpes genital puede causar dolor, picor y irritación en el área genital. No siempre se desarrollan los síntomas. Es posible ser portador del virus y contagiar a otros sin necesidad de haber desarrollado la enfermedad.

No existe cura para el herpes genital. La medicación actual sólo permite reducir los síntomas y evitar el contagio a terceras personas. La forma más segura de prevención es la utilización del preservativo.

¿Qué causa el herpes genital?

Dos son los virus que causan herpes genital:

  • HSV-1 Es el virus más común. Esta variedad del virus es la responsable del herpes labial. El virus se extiende por la piel debido al contacto, por lo que puede degenerar en herpes genital mediante sexo oral.
  • HSV-2 es la variedad que causa de manera más común el herpes genital. El virus se contagia por el contacto físico, bien sea éste íntimo o no. Esta variedad de virus es altamente contagiosa, por lo que debe prevenirse al máximo el contacto con las áreas infectadas.

Aunque el virus es altamente contagioso, es incapaz de sobrevivir sobre superficies muertas. Esto significa que aunque una persona infectada con el virus es altamente contagiosa, los objetos cotidianos con los que pueda estar en contacto no lo son.

Síntomas de herpes genital

El mayor riesgo de contagio de herpes genital es no conocer que se está infectado. La mayoría de personas infectadas por el virus desconocen que son portadoras ya que no desarrollan ningún síntoma.

En el caso de que aparezcan síntomas, éstos se desarrollan entre 2 y 12 días después del contacto con el virus. Los síntomas más comunes de herpes genital son:

  • Dolor o picor
  • Aparición de pequeños bultos rojos o ampollas blancas
  • Úlceras
  • Surgimiento de costras o piel reseca

Estos síntomas suelen estar acompañados de una sensación similar a la que se padece por una infección de gripe.

¿Cuáles son los riesgos de contraer herpes genital?

Dos son los factores que aumentan el riesgo de contraer herpes genital:

  • Mujeres activas sexualmente. El virus es más contagioso para mujeres que para varones.
  • Tener varias parejas sexuales aumenta la probabilidad de contraer la enfermedad al aumentar el número de personas con las que se tiene contacto íntimo.

¿Cuáles son los efectos del herpes genital?

Existen diferentes complicaciones que pueden ser el resultado de un herpes genital no tratado correctamente, como por ejemplo:

  • Padecer herpes genital aumenta la probabilidad de infección de otras enfermedades de transmisión sexual como el VIH.
  • Los bebés nacidos de madres infectadas pueden ser atacados por el virus al nacer. En los peores casos esto puede desembocar en daño cerebral, ceguera o incluso muerte del recién nacido.
  • En algunos casos, las complicaciones pueden provocar problemas graves de vejiga. La infección podría desembocar en la inflamación de uretra, bloqueándola durante varios días y haciendo necesaria la inserción de un catéter para poder evacuar la vejiga.
  • Una infección por herpes genital puede provocar meningitis. Los casos son muy extraños, pero es estadísticamente posible.
  • El herpes genital puede extenderse al recto y causar irritación de esa parte del cuerpo.

¿Cómo se cura el herpes genital?

El herpes genital no tiene cura, pero existen tratamientos paliativos.

Esta enfermedad es seria, por lo que es indispensable visitar a nuestro médico en cuanto sospechemos que padecemos una infección por herpes genital. Los tratamientos que los médicos disponen para enfrentarse al virus son:

  • Tratamientos antivirales para contener la expansión del virus. Es importante comenzar con el tratamiento en un plazo de cinco días después de haber presentado los primeros síntomas.
  • Cremas para combatir el dolor o el picos causados por la enfermedad.

Una vez diagnosticado de herpes genital es necesario saber que los síntomas aparecerán de manera periódica, por lo que un control continuo de nuestro médico es necesario para evitar cualquier tipo de complicación. La periodicidad de estos ataques es diferente según la persona.

Qué puedo hacer si tengo un ataque de herpes genital

Si has sido diagnosticado con herpes genital y éste no es tu primera recaída, existen algunas cosas que puedes hacer por tu cuenta para aliviarlos.

  • Mantén el limpia el área afectada para evitar que las ampollas se infecten. Puedes hacerlo con agua normal o salada.
  • Aplica hielo envuelto en un trapo o paños fríos en el área afectada para reducir el dolor.
  • Aplica cremas como vaselina o lidocaína para reducir el dolor a la hora de orinar.
  • Lávate las manos antes y después de aplicar cualquier tratamiento a la zona.
  • Para reducir el dolor al orinar, puedes echar agua sobre los genitales al mismo tiempo que orinas.

También existen varias cosas que debes evitar a toda costa si tienes un ataque de herpes genital:

  • Evita llevar prendas de ropa ajustada que puedan irritar el área afectada.
  • No apliques el hielo directamente sobre el área dolorida.
  • No toques los granos o ampollas a menos que sea para aplicar crema.
  • Abstente de mantener relaciones sexuales de ningún tipo hasta que las ampollas hayan desaparecido completamente.

¿Cómo puedo prevenir el herpes genital?

Los consejos que pueden darse sobre cómo prevenir un contagio por herpes genital son los mismos que pueden darse para prevenir otras enfermedades de transmisión sexual. El control en las relaciones sexuales es fundamental a la hora de evitar el contagio. Mantener una pareja sexual estable reduce los riesgos de contagio.

Además de esta recomendación genérica, también pueden seguirse las siguientes:

  • Utiliza siempre el preservativo durante tus relaciones sexuales.
  • Evita cualquier tipo de contacto sexual con una persona que esté padeciendo un ataque de herpes genital.
  • No compartas juguetes sexuales. Si lo haces, asegúrate de haberlos desinfectado correctamente antes de su uso.

¿Puede afectar el herpes genital al embarazo?

El herpes genital puede afectar tanto al embarazo como al recién nacido. Por ello es importante que contactes con tu médico si padeces o crees padecer herpes genital. Tu médico te proporcionará medicación en las últimas fases del embarazo para reducir el riesgo de contagio durante el parto.

Los tratamientos actuales permiten que una madre infectada con herpes pueda esperar tener un embarazo sin complicaciones y un parto natural. Sólo el descontrol sobre la enfermedad puede causar contagio tanto en el feto como en el recién nacido. Se debe contactar con los servicios sanitarios pertinentes para evitar estos casos.