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¿Qué es la sífilis?

La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual producida por la bacteria del mismo nombre. La enfermedad comienza con una herida indolora, normalmente en la boca, el recto o los genitales, y después se extiende por otras partes de tu cuerpo. La sífilis se contagia entre personas por le contacto de la piel o la membrana mucosa con una de esas heridas.

Después de la primera infección, la bacteria de la sífilis puede permanecer en tu cuerpo de manera durmiente incluso durante décadas antes de activarse de nuevo. La sífilis se puede curar si se ha contraído hace poco tiempo. De lo contrario, puede extenderse por el corazón, el cerebro y otros órganos y puede amenazar la vida de quien la padece.

¿Cuáles son los síntomas de la sífilis?

La sífilis se desarrolla en etapas. Cada etapa tiene diferentes síntomas. Sin embargo, las etapas pueden superponerse, por lo que los síntomas no tiene por qué aparecer en un orden concreto en cada caso. Una infección de sífilis puede permanecer oculta durante años antes de manifestarse.

Sífilis primaria

El primer síntoma de sífilis es la aparición de una pequeña llaga, la cual aparece en el punto exacto donde la bacteria ha penetrado en tu cuerpo. Aunque lo normal es experimentar únicamente un punto de infección, algunas personas pueden ser infectadas por varios lugares al mismo tiempo.

La enfermedad suele manifestarse alrededor de tres semanas después de haber estado expuesto a la bacteria. Muchas personas no se dan cuenta de la existencia de la llaga ya que es indolora y puede encontrarse en lugares ocultos, como el recto o el interior de la vagina. La llaga sana por sí sola a en un plazo de entre tres y seis semanas.

Sífilis secundaria

En un plazo de varias semanas después de que la llaga se cure, es posible que experimentes un sarpullido que se suele concentrar en el tronco del cuerpo, pero que en ocasiones se extiende a todo el cuerpo, incluyendo las palmas de las manos y las plantas de los pies.

El sarpullido no pica, pero puede venir acompañado por ampollas similares a verrugas que aparecen en la boca o en la zona genital. Algunas personas pueden además experimentar pérdida de cabello, dolor muscular o sequedad de garganta. Los síntomas suelen remitir en pocas semanas, aunque es común que vuelvan a repetirse varias veces durante un año.

Sífilis latente

Si no se trata la infección por sífilis, la enfermedad evoluciona. Después de la fase secundaria la sífilis se convierte en latente. Esto significa que se esconde en tu cuerpo, sin manifestar ningún síntoma.

El estado latente puede mantenerse inactivo durante muchos años o no volver a manifestarse nunca más. También podría volver a manifestarse y evolucionar hacia la siguiente fase.

Sífilis terciaria

Entre el 15% y el 30% de las personas infectadas por sífilis que no reciben ningún tratamiento para combatir la enfermedad pueden llegar a desarrollar la llamada fase terciaria. En esta fase, la sífilis puede causar daños en el cerebro, los nervios, los ojos, el corazón, los vasos sanguíneos el hígado, los huesos y las articulaciones.

Neurosífilis

La neurosífilis es cuando la sífilis finalmente ha infectado el cerebro. Esta infección provoca daño cerebral, daño nervioso y daño ocular. Ésta sería la fase más grave de una infección por sífilis. Llegar a este nivel de desarrollo de la enfermedad sólo es posible tras ignorar la infección durante años.

Sífilis congénita

Los bebés nacidos de madres infectadas por sífilis pueden contagiarse a través de la placenta o durante el parto. La mayoría de los recién nacidos que han contraído la sífilis no presentan ningún tipo de síntoma. La sífilis puede causar daños al feto o abortos.

¿Estoy en riesgo de infectarme por sífilis?

Los principales riesgos de infección por sífilis son:

  • Mantener relaciones sexuales inseguras.
  • Tener varias parejas sexuales.
  • Hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres.
  • Estar infectado con el virus del VIH.

¿Se puede curar la sífilis?

Afortunadamente la sífilis puede tratarse e inclusos curarse, dependiendo de la fase en la que se encuentre nuestra infección.

Si se diagnostica en una fase temprana, la sífilis se puede curar de una manera rápida y sencilla. El tratamiento más común es la penicilina, un tipo de medicamento antibiótico que mata las bacterias de la sífilis en nuestro organismo. Si se es alérgico a la penicilina, nuestro médico puede prescribirnos otro tipo de antibiótico.

La penicilina es el tratamiento más eficaz durante el primer alo de la infección. Si somos portadores de la bacteria de la sífilis durante más de un año y hasta entonces no hemos recibido tratamiento, las soluciones pueden ser otras.

En el caso de ser una mujer embarazada y portadora de la sífilis, la penicilina es el único tratamiento recomendado para combatirla. Es importante remarcar que . aunque una mujer sea tratada por sífilis durante el embarazo, esto no evita por completo que el recién nacido no esté infectado. Es preciso llevar a cabo un análisis del recién nacido para confirmar que no padece la infección.

Control tras el tratamiento

Una vez tratada la infección de sífilis, es preciso llevar un seguimiento para evitar recaídas. Tu médico debe aconsejarte cuáles son los pasos que debes seguir. Entre los más comunes se encuentran:

  • Realizarse análisis de sangre periódicos para asegurarse de que el cuerpo está reaccionando correctamente a la dosis de penicilina. El nivel de este control dependerá de en qué fase de desarrollo se encuentre tu infección por sífilis.
  • Evitar mantener relaciones sexuales con nuevas parejas hasta que los análisis de sangre demuestren que la enfermedad ha remitido.
  • Notificar a tus parejas sexuales pasadas que padeces la enfermedad. De esta manera podrán realizarse pruebas para comprobar si han sido infectadas.
  • Realizarse un test de VIH.

¿Cómo se puede prevenir la sífilis?

En la actualidad no disponemos de vacunas para la sífilis. Para evitar su propagación se pueden seguir las siguientes recomendaciones:

  • Controlar el número de parejas sexuales. Cuantas más parejas sexuales tengamos, mayor es la probabilidad de contraer una enfermedad de transmisión sexual.
  • Utilizar preservativo de latex en cada uno de nuestros encuentros sexuales.